jueves, 29 de marzo de 2012

Construye Relaciones sólidas y Enriquecedoras


Nuestras posibilidades de éxito aumentaran considerablemente si posees los contactos idóneos y conoces a personas valiosas.

Muchas personas poseen una enorme base de datos, pero pocos tienen un círculo de buenas amistades que los apoyen y ayudan;  me refiero a tener alianzas profundas y duraderas con gente valiosa, y no  de contactos y amistades superficiales.



Aquí  analizaremos lo que realmente provoca la atracción mutua en los negocios y en las  relaciones personales.

Por  lo tanto, uno de los elementos clave a la hora de realizarlos y de atraer las mejores personas así como oportunidades es identificar y solventar  nuestras propias necesidades. Tal vez sea el momento de tener en cuenta tus necesidades afectivas y entablar amistades enriquecedoras y duraderas.

Si tienes muchos amigos, te resultara  fácil atraer otros nuevos, instantáneamente  nos acercamos a las  personas amistosas y fiables, a las  que todo  el mundo quiere.

La mayoría de las personas no son ni siquiera consientes de cuáles son sus necesidades, y pocas son las que las tienen satisfechas.


Si no nos tomamos el tiempo necesario para ver cuáles son tus verdaderas necesidades, puede que nos pasamos la vida  corriendo detrás de las  cosas que crees  que te dan felicidad, pero  que en en el fondo  están lejos de satisfacerte.

Por ningún motivo dejes que las dificultades te detengan, ya que los beneficios que obtendrás bien merecen los sinsabores del comienzo.

Rectifica y Corrige  
La  mejor manera de comenzar  a atraer a tu vida a personas valiosas es recapacitar y rectificar nuestro proceder con respecto a las relaciones ya existentes.
Mantener lo que tienes antes de expandir, es un principio básico del Coaching.

En  primer lugar, vamos  a ocuparnos del  vínculo de mayor  importancia, el  más intimo: el tuyo con tu propia persona.

Habría que preguntarnos lo siguiente:
¿Cuáles son tus rasgos desagradables?
¿Si tienes un espíritu crítico y emites juicios demasiados duros sobre otras personas?

Ya  que juzgar a los demás no tiene nada de atractivo, más bien lo contrario, nadie quiere que lo juzguen, de modo que si deseas  atraer reconocimiento y prosperidad, esta es una de las áreas que tendrás que revisar y elaborar.
Las personas que juzgan con dureza a los demás suelen ser ferozmente autocriticas…. ya que se exigen demasiado, y cuando no  lo consiguen se castigan; Se juzgan y se evalúan  constantemente y su espíritu critico es despiadado.
No pueden evitarlo, y terminan aplicando a sus seres queridos la misma vara  de medida con el que se juzgan así mismos. Sin comprender que los demás tienen sus  propios criterios, tan respetables como los suyos.
Tal vez la forma de solucionar esto, es que dejes de juzgarte con tanto rigor, así encontraras que hay lugar en tu corazón para perdonar también a los demás, insisto primero debes ocuparte de ti.
De ahora en adelante, cuando una persona te hable en un tono desagradable o no cumpla tus expectativas, perdónala de antemano, porque sabes que hace lo mejor dentro de sus posibilidades.
Con esto no pretendo recomendarles que toleren lo que te molesta, solo sugiero que no emitas un juicio de valor, Siempre puedes decir: ¿Te das cuenta de que me hablas en un tono desagradable?
Perdonar de antemano
Cargar con el rencor, la cólera o el resentimiento es un enorme desgaste energético.
SI quieres liberarte de un peso tremendo e instantáneamente  sentir menos agobio, solo tienes que llamar a aquella persona a la que heriste  de una manera u otra y pedirle disculpas.
Es necesario hacer gala de una gran fuerza de voluntad para perdonar y dejar de lado lo sucedido.
El hecho de solucionarlo no te mantendrá atado a tu pasado y podrás vivir el hoy y el presente.

Muchas veces vivimos arrastrando resentimientos de alguna relación de nuestro pasado, de asuntos pendientes con nuestra ex pareja , el hecho de no  solucionarlo te mantiene ligado a tu anterior pareja e interfiere en tu actual vida o relación, en el momento que perdones a tu ex pareja, todo eso desaparecerá, solo coge el teléfono y habla con esa persona.
Identifica tus necesidades
Empecemos por preguntarnos ¿Cuáles son tus necesidades primordiales?
Para estar en plena forma, debes de tener satisfechas tus necesidades afectivas, sino es así es probable que estés de ánimo irritable, sientas carencia de amor y de aprecio, enfado, resentimiento, celos o la sensación  en cierto modo que te han privado de algo.
Cualquiera de estos sentimientos es indicativo de una necesidad no  satisfecha o no  solventada. Cada uno de nosotros tiene las suyas.

Espero que este articulo les sirva y ya sabéis que tenéis que ponerlo en practica en vuestras vidas, mucha suerte.

Rony Durand C.




















































viernes, 24 de febrero de 2012

Aumenta Tu Poder Innato

El punto de partida de un programa de Coaching consiste en reducir drásticamente el número de cosas que te distraen y absorben tu energía, para reemplazarlas por otras fuentes de energía positiva y enriquecedora.
Es aquí donde pondrás tu vida en forma, eliminaras tus malos hábitos y aprenderás a protegerte de las personas y los comentarios desagradables.
Estas son las bases que necesitas para aumentar tu poder innato de un modo natural y atraer el éxito que deseas en todos los aspectos de tu vida.

1.     Eliminar todas las pequeñas molestias
Comienza por eliminar todo lo que soportas en tu vida cotidiana, todas las molestias que toleras, pequeñas pero fastidiosas.
Esa infinidad de cosas que toleras te absorben energía, te crean irritabilidad y te agotan. Para eliminarlas comienza por apuntar todo aquello que te molesta, hazte una lista y no sirve hacerla mentalmente debes de escribirla en papel y fíjate un plazo de uno a tres meses.

2.     Suprime los escapes de energía
Muchas cosas consumen nuestra preciosa energía sin que ni siquiera tengamos conciencia de ello. Un ejemplo de ello es la prensa amarilla consume tu energía con sus habladurías y otras noticias negativas así como la televisión.
También el tipo  de relación exigente, propia de las personas demasiados necesitadas de atención o afecto, toma una cantidad desmedida de tu tiempo y de tu energía.
Sucede lo mismo con cualquier adicción, ya sea de tabaco, el azúcar, ir de compras, los juegos de ordenador, la cafeína, el juego, el chocolate, el sexo.
Si tienes una adicción que comienza a consumir tu existencia, el Coaching no tendrá efecto alguno, porque ya no dominas tu vida.

3.     Créate diez hábitos diarios
¿Cuáles son las diez cosas de las que disfrutas que te gustaría hacer a diario? Quizás tener un cuarto de hora de sosiego para planificar tus actividades del día, un descanso de diez minutos al llegar después del trabajo, en lugar de conducir te gustaría ir al trabajo a pie o en bicicleta o tratar de irte a dormir una hora más temprano.
No se trata de encontrar nuevos hábitos que veas como obligación, sino algo de lo que disfrutes, que realmente te apetezca hacer.

4.     Elimina los “debería”
Estos son aquellas cosas que creemos que debemos hacer, que representan una obligación. Por ejemplo, debería de perder peso, debería de hacer ejercicio, debería de ganar más dinero, debería de aprender otro idioma.
Todos estos deberían te abruman, te desaniman  y te alejan de lo que en verdad te interesa en la vida.
Realiza una lista de todos los debería que se nos venga a la mente y luego de terminar la lista, haz una bola con estas hojas de papel y quémalas de esta forma te liberas y en reemplázala haciendo una lista de nuevos objetivos.

5.     Establece unos límites firmes
Es prácticamente imposible que lleguemos a la excelencia y a la realización personal si no sabemos establecer unos límites claros y firmes.
La mayoría de las personas tienen establecido el límite de no aceptar que se las ataque o golpee, sea quien sea el agresor.
Aun así, sabemos que hay personas que, por la razón que sea, mantienen relaciones abusivas, estas personas son incapaces de poner un límite fundamental.
A nadie le está permitido y nadie debe levantar la voz, ya que es otro nivel de maltrato… no se lo permitas a tu jefe, y tampoco por supuesto a tu pareja.

6.     Protégete con elegancia
Hay un modelo muy sencillo de comunicación de 4 pasos, es importante que toméis nota así podréis ponerlo en práctica en cualquier de las situaciones.

·        Informar.- ¿te das cuenta de que estas gritando? O ¿te das cuenta de que ese comentario es hiriente? O bien: “No te he consultado sobre ese tema” Si la persona continúa con su inaceptable conducta, pasa al segundo paso, pero nunca antes de haber dado el primero.
·        Pedir.- “Por favor, deja de gritarme” O: “Solo te he pedido una crítica constructiva”. Si la persona no lo entiende y continua actuando del mismo modo, prueba con el tercer paso.
·        Exigir o insistir.- “Insisto en que dejes de gritarme ahora mismo”. Si la persona aun persiste en su conducta, da el siguiente paso.
·        Irse.- Sin entrar en la discusión, ni responder de mala manera, comunicarle “No puedo continuar con esta conversación si sigues gritándome. Me voy.
Si, a partir de ahí, tu relación con esa persona no se modifica, puede que necesites dejarla o bien hacer una terapia. “Quienes te quieren de verdad respetan  tus limites.”
7.     No ignores lo pequeño
Muchos de nosotros caemos en el error de asumir que es mejor dejar pasar esas pequeñeces y guardar nuestra energía para las grandes cuestiones. El secreto es no dejar pasar por alto el menor detalle: acostumbrarte a pedir explicaciones en el momento sobre lo que te molesta, o tan pronto como sea posible y adecuado.
Parece fácil dejar que los pequeños comentarios negativos y las indirectas sutiles te resbalen y no produzcan en apariencia efecto alguno.
Muchas de las veces todos esos comentarios insignificantes se acumulan y minan tu autoestima- No ignores lo pequeño. Si lo haces terminara por ser una montaña y explotaras.

8.     Eleva el nivel  de lo que consideras aceptable
La otra cara de la moneda en el tema de límites es tu manera de actuar con respecto a los límites ajenos. No tiene mucho sentido que pongas límites para evitar comentarios despectivos si, al mismo tiempo, tú haces ese tipo de comentarios sobre los demás.

9.     Todo es bueno, incluso lo malo
Es fácil tener una actitud positiva si comprendes que todo tiene su lado bueno, incluso lo más desagradable. A veces para apreciar lo bueno de la vida en toda su plenitud, tenemos que experimentar también lo opuesto.
En cualquier caso las personas optimistas tienden a ser más felices y a tener más éxito en la vida.
Comienza a ver lo bueno en todo aquello que aparentemente es tan negativo. Tómatelo como un reto.

10.  Haz cada día algo que te haga ilusión
Es increíble lo aburrida y monótona que puede llegar a ser nuestra vida si no tenemos algo que nos ilusione.
Necesitas abundancia de buenas cosas que te ilusionen: como mínimo cada día. No dejes de lado las pequeñas cosas, que suelen ser las más gratificantes.
Por ejemplo dar un paseo con tu pareja, ir a la playa, una vuelta en bicicleta, regalarle un ramo de flores a tu pareja, alquilar una película y verla con amigos, tomarte un baño de espumas, abrir una botella de vino y brindar con tu pareja o amigos, comprar flores para tu casa o tu trabajo.


martes, 14 de febrero de 2012

Persigue tu Objetivo

Este es un espacio POSITIVO para compartir experiencias y aprender de otras personas. Así que PARTICIPA y deja tu granito de arena y construyamos entre todos/as el Blog más importante de motivación y crecimiento personal que nunca antes haya existido. Te apuntas???


Rony Durand C.

lunes, 30 de enero de 2012

¿Eres una persona con empatía?


Quieres saber si eres una persona con empatía hacia los demás, pues realiza el siguiente test.

1.     ¿Cuál es tu actitud cuando los que te rodean tienen problemas?
A.    Indiferencia. Cada uno tiene que solucionar sus propios asuntos.
B.     Haces lo posible por ayudarlos.
C.     Sientes lastima pero intentas alejarte para que no te afecte.

2.     ¿Tus amigos acuden a ti para contarte sus sentimientos?
A.    Algunos amigos muy íntimos lo hacen, pero solo de vez en cuando.
B.     No, no sueles hablar de esas cosas.
C.     Es muy habitual que tus amigos cuenten contigo para ello.

3.     ¿Qué prefieres: oír o hablar?
A.    Oír, me siento más útil escuchando al otro.
B.     Hablar, la experiencia me ha dicho que mi palabra es lo más importante.
C.     Depende de con quien hable.

4.     Cuando lees un libro, ¿te resulta fácil implicarte en el argumento?
A.    Sí, me pongo en el lugar de ellos.
B.     Para nada.
C.     Solo si el argumento está relacionado con algo mío.
5.     ¿Qué haces cuando alguien te cuenta alguna confidencia?
A.    No puedes evitar hacer críticas acerca de lo que te cuentan.
B.     Escuchas muy atento, procurando conectar con sus sentimientos.
C.     Esperas a que termine para que tú puedas contar alguna experiencia parecida.

6.     Un amigo te cuenta, emocionado, algo que te resulta aburrido:
A.    Lo escuchas con paciencia.
B.     Bostezas para ver si se da cuenta.
C.     Intentas cambiar de tema y hablar de algo más interesante.

7.     ¿Puedes saber cómo se siente un amigo tuyo sin necesidad de que él lo exprese?
A.    No sueles estar pendiente de cómo se sienten tus amigos.
B.     Aunque intentas, nunca aciertas.
C.     Si, solo mirándolo a la cara.

8.     ¿Sueles ayudar a los demás a cumplir sus sueños?
A.    Si, si está en mis manos.
B.     Depende de la persona.
C.     Para que perder mí tiempo en eso.

PUNTAJE


1
2
3
4
5
6
7
8
A
3
2
1
1
3
1
3
1
B
1
3
3
3
2
3
2
2
C
2
1
2
2
1
2
1
3


¿COMO TE FUE?
DEL 8 AL 13
“Ponerse en los zapatos del otro” es tu lema de vida. Quizá por crianza o por un amor espontaneo al prójimo, te conmueves con las historias de los demás y los animas para que todo salga bien. Tienes un gran espíritu.

DEL 14 AL 19
No eres un santo, pero tampoco un ser sin sentimientos. Te agrada hablar con las personas y valoras mucho a tus amigos, pero consideras que puedes apoyarlos solo hasta cierto punto. Trata de involucrarte más, te gustaría que hagan lo mismo cuando tú tengas problemas.

DEL 20 AL 24
Tu lista de prioridades va como sigue: primero, tu: segundo, tu: tercero, tu. Lamentable, no piensas en el otro porque nunca has sentido la necesidad de ayuda de los amigos.

Rony Durand C.